3 dic 2011

Kafka escribe




«Así me va el domingo apacible —escribe Kafka—, así me va el domingo lluvioso. Estoy sentado en el dormitorio y dispongo de silencio, pero en lugar de decidirme a escribir, actividad en la que anteayer, por ejemplo, hubiese querido volcarme con todo lo que soy, me he quedado ahora largo rato mirando fijamente mis dedos. Creo que esta semana he estado influido totalmente por Goethe, creo que acabo de agotar el vigor de dicho influjo y que por ello me he vuelto inútil.»

Enrique Vila-Matas - Bartleby y compañía.

9 nov 2011

"Cano fue erido" por RCN

Un error poco frecuente en uno de los programas de noticias más visto por los colombianos apareció el fin de semana pasado. Esta vez enmudeció totalmente la "h"

 


Conociendo la seriedad del medio buscamos la palabra en el diccionario "on line" de la Real Academia Española. Quizá, pensamos, estamos equivocados y la palabra "erido" exista. Sin embargo, el diccionario arrojó lo siguiente:

De mal en peor

Por @albertomontt

3 nov 2011

Crucé los brazos

Crucé los brazos y me quedé observando el escritorio por largo rato. Tomé el pisapapeles, regalo de un amigo lejano, y con extrañeza sentí que ya no me pertenecía. Era de mi propiedad, sin duda. Pero estaba seguro de que ya lo habían jugado a la suerte. ¿Quién se quedará con él ahora? ¿Jesús?, ¿Mister Lewis?, ¿la mujer de la cocina? No pude sostenerlo por más tiempo. Empecé a sentir que todos los objetos del escritorio me desconocían. Habían perdido la memoria del uso que les di. Se burlaban. Parecían gritarme: ¡Viejo!, ¡Ineficiente!, ¡Cobarde! Al final, mis manos detuvieron las lágrimas.

21 oct 2011

Aún no desempacan


Aún no desempacan el comedor. Los dos se sientan en el suelo y usan la mesita del teléfono para sostener los vasos. Sólo han tenido tiempo para armar la cama y sacar algunas cortinas. El resto es un desastre. Después, todo quedará como en las revistas que Alicia acostumbra ver. Habitaciones iluminadas, obras de arte colgadas en las paredes, tapetes llamados alfombras y objetos extraños en todas las mesas de la casa.

2 oct 2011

Calvin y la enseñanza

William B. "Bill" Watterson creador de “Calvin and Hobbes”
                         

25 ago 2011

Las narices de la psicología y el psicoanálisis en la educación

La pedagogía actual ha estado acompañada por las investigaciones psicológicas y psicoanalíticas del siglo XX, esto complejiza la situación cuando se intenta buscar una unidad de métodos y de ideas educativas. Sin embargo, es cierto que ha nutrido el debate sobre los planteamientos principales de la educación.
Ahora bien, los primeros aportes investigativos tienen que ver con lo que se denominó el siglo del niño: se plantea que la escuela debe centrarse en el alumno, conocerlo para educarlo mejor. De esta forma, se construye teóricamente una paidología. El siglo XX  se consagrará a la investigación del niño, se publicará sobre el tema y se desarrollarán grupos de investigación para ahondar en este problema fundamental para el quehacer educativo.

Sin embargo, este enfoque, que quiere sustituir el magistro-centrismo por el puero-centrismo, pierde el impulso teórico que había desarrollado y pasa a ser solo una práctica educativa poco operante y utópica. A partir de esta problemática se constituye la necesidad de dar una base científica a la educación, como plantea Clarapède. Entonces se plantean mecanismos teórico-prácticos que ofrezcan resultados a la labor pedagógica: la psicología de la forma, la psicología de la conducta, la enseñanza programada, el conductismo, y los trabajos de Dewey, de Ribot y de Janet. De todas estas propuestas hay que resaltar el conductismo (el más utilizado en la educación) que consideraba que toda actividad humana es reducible a estimulo-respuesta.

Más tarde aparece la propuesta psicoanalítica que propone  que lo importante es “saber adivinar, gracias a pequeños indicios, lo que sucede en su alma (del estudiante) aún no formada, darle testimonio, sin exceso, del amor que merece…”  Pero esta teoría, aunque bastante útil, fue refutada por J-C Filloux, pues el psicoanálisis, por su fuerte objetivo médico no estaba acorde a las metas pedagógicas. Sin embargo, el aporte de Freud no es el único. Las propuestas de Wallon y Piaget, que a mí parecer son las más pertinentes, fundamentaron una nueva pedagogía que no ha menguado su poder ilustrativo hasta ahora. Wallon propone que la educación “se fundamenta en el conocimiento exacto del niño, de su naturaleza, de sus necesidades y capacidades” y Piaget demuestra, hábilmente, la existencia de estructuras cognitivas, que caracterizan al niño en cada una de sus etapas. Y va más allá reconoce la existencia de una evolución mental, las influencias físicas y sociales que interactúan entre sí para el desarrollo cognitivo.

En fin, las aportaciones de Piaget dan el tan anhelado tinte científico al problema educativo que ha sido tan estudiado y alimentado por tan distintas ideas psicológicas. Sin embargo, en estos tiempos actuales, los maestros debemos seguir investigando todos los elementos que constituyen  la educación, el medio, el alumno, el maestro mismo, etc. Aun queda mucho camino por recorrer, porque las ideas educativas nacen de los cambios sociales y cultuales que nunca pueden ser determinados.

21 abr 2011

He Died with a Felafel in His Hand

Últimamente me he encontrado con dos o tres películas en las que el actor principal es un escritor fracasado o un pseudo-escritor. Esa brecha entre querer ser y no poder. (¿Casualidad?)

Esta es una de ellas. He Died with a Felafel in His Hand es impactante, original y divertida. Todo a su modo. Es fascinante como la ficción nos hace recordar y olvidar al mismo tiempo.
Teniendo en cuenta la cantidad de temas que podría tratar en este espacio acerca de la cinta prefiero hablar un poco sobre Danny (Noah Taylor).
Se autodenomina escritor, pero no puede escribir. Vive con personajes bastante particulares y surreales, asegura que no puede sentir y su rostro muestra una tranquilidad agobiadora.

Este es Danny un escritor que no escribe. ¿Cuáles pueden ser las razones? Dice tener el mismo modelo que máquina de escribir que Hemingway y aunque le falta el papel de teletipo que “no le impone barreras físicas a su escritura” no le sobran ideas y temas para hacerlo.
Su vida es más interesante que la ficción. Lo distrae de su meta: escribir.
Cuando intenta hacerlo siempre se repite la misma escena: mira la máquina atentamente, maldice y la golpea con la cabeza. Sólo atina a copiar las palabras de un cartel:

Esta imposibilidad para escribir, en un medio que le ofrece temas variados, interesantes y fantásticos, lo lleva a la desesperación. Su vida lo inunda todo, su vida es la ficción que busca.
Al final debe tomar una decisión. Vivir o escribir. Seguir intentándolo infructuosamente o sucumbir a la responsabilidad que implica la existencia misma. Comprometerse, amar, ser amado, sufrir. Esa es la decisión que Danny toma al tirar su máquina de escribir al rio.

Difícil decisión. ¿Cual tomarías?

El perseguidor perseguido

Hubieras visto, Julito Cortazar, cómo el perseguidor se convertía poco a poco en el perseguido. En la víctima de otro soñador, de un ladrón de esperanzas.

Al verla nuevamente, me acordé de tu cuento y adiviné tus carcajadas señalando la impotencia del Young man de Nolan cuando ve que la verdad existe para unos cuantos y que la esperanza se deshace en intentos fallidos.

La ganadora es la soledad, amante irreprochable, acompañante de los perseguidores.
Además, hay una lección qué aprender. La creación de buenos personajes. En la película el Joven, que quiere ser escritor, sigue a las personas con el objetivo de representarlos en su obra, de aprender de ellas. Sin duda la curiosidad lo lleva al extremo; pero la idea es crucial: Él y su compañero de incursiones a casas ajenas, tiene dos formas diferentes de conocer a las personas. Cobb, su compañero, conoce a la gente por medio de los CD’s que escuchan, de las películas que ven, de los libros que leen, por el vino que guardan en la alacena, etc. Sus posesiones son el reflejo de su personalidad.

Por otro lado, El joven (que dice llamarse Bill en algún momento) necesita saber qué hacen para sentirse identificado con ellas. A qué hora va a trabajar, qué cafés frecuentan, etc. Conoce a los otros por medio de la acción.

Dos ideas interesantes para tener en cuenta a la hora de crear personajes. “No me interesa saber qué dice, cómo se llama o qué siente sino me muestras cómo lo hace”, dijo alguna vez un maestro amable.

27 dic 2010

Maestro Alfonso Reyes

Un día como hoy, 27 de diciembre, en 1959, falleció él maestro Alfonso Reyes. Lo recordamos aquí con tres textos suyos muy poco conocidos

UN CUENTO CRUEL

En Madrid, Martín Luis Guzmán me dijo este cuento cruel: – Una madre vela junto al cadáver de su hijo. Alguien al pasar, tumba una lámpara que cae sobre la cabeza del cadáver, y la madre grita: “¡Cuidado, que matan a mi hijo!”

RATONES

Tenía unas bodegas llenas de ratones. Se hizo traer una gata que extinguió la plaga. Un día la gata se comió un merengue, y se desencantó y volvió a ser princesa. La princesa era muy agradable.Pero la casa se llenó de ratones

RESUMEN ESPECTRAL DE LA HISTORIA DE EUROPA

1. Los Romanos luchan por ser Griegos; 2. Los Barbaros, por ser Romanos; 3. Los Árabes, por ser Españoles (dudoso); 4. Los Alemanes, por ser franceses; 5. Los Austriacos, por ser Italianos. Y quedan como centros de la estructura fundamental de Europa: Grecia, España, Italia, Francia –y las islas británicas, que se salvan por su aislamiento.

24 nov 2010

Matad al que diga

Matad al que diga “Yo no entiendo de pequeñeces” porque es un enemigo del espíritu: “Les choses en elles mêmes ne sont ni grandes ni petites”, dijo con inspiración un maestro amable.
Alfonso Reyes

15 nov 2010

La humanidad de Metrolínea

La ciencia que la humanidad tiene en un momento dado depende de lo que es la humanidad en ese momento.
Georg Simmel

Cuán ciertas y sabias las palabras de Don Félix Rueda cuando decía que los bumangueses eran unos perezosos y que no les costaba nada caminar un poco o aguantar algunos minutos de pies. ¿Por qué no? El servicio de Metrolínea nos ha hecho más humanos: Mujeres llevando a niños de 10 años en los brazos para poder sentarse, viejos cediéndose el puesto entre sí para demostrar su juventud, hombres sosteniéndose sin agarrarse a ningún tubo, horas penosas de espera en las estaciones, miradas de angustia al ver que ya no cabe nadie y que sigue entrando gente, empujones y roces innecesarios son sucesos usuales a la hora de abordarlo.

Ya no hay pena al empujar a una anciana para salir o entrar al bus; si te haces el dormido (o si duermes) te despiertan y con amargura en el rostro te piden que te levantes. ¡Humanidad! En dos viajes, estoy seguro, entenderíamos más al ser humano que con un año de psicología. Basta observar los rostros de la gente, observar su comportamiento, el disgusto, la franqueza, la irritación, la generosidad. Recuerdo haber visto a una joven frente a la espalda de un viejo que, con su nariz, pretendía soportar su peso cuando el bus daba una abrupta curva; y dos ancianos peleando por quedarse de pies, ya que consideraban entre sí que el otro era más anciano.

Sin embargo, no sólo dentro se ven estas cosas. Miras a través de la ventana y ves a viejos, jóvenes y niños caminando desde la estación hasta sus casas. Es una procesión que no sabemos dónde termina. Bajamos las mirada y nos damos cuenta de que nos debemos bajar, estamos lejos de las puerta (y eso que hay dos) ¿Cómo pasar la muralla de gente? Sencillo afilamos nuestros codos y abandonamos el automóvil. Triunfamos, ahora nos sentimos más “humanos”; y es verdad.

13 nov 2010

Robert Louis Stevenson

Aunque Google recuerda su cumpleaños número 160, qué poco conocemos a Stevenson. Algunos sólo saben que escribió una historia sobre el mar refiriéndose, sin duda,  a la Isla de tesoro, nada más.
Sería ocioso recordar aquí únicamente los títulos de sus obras, para eso ya existe wikipedia. Prefiero compartir algunos de los apuntes que he tomado de sus libros.


Y si un hombre se entrega demasiado a la lectura, como nos lo recuerda la vieja anécdota, no le quedará tiempo para pensar. Apología del ocio
Podemos estudiar sin tregua y jamás saber lo que deseamos.El dorado
Poco sabéis de vuestra propia ceguera, pues viajar lleno de esperanza es mejor que llegar. Y el verdadero triunfo es el trabajo El dorado
Los libros están bien en su estilo, pero son  apenas un pálido sucedáneo de la vida. El dorado
BOSWELL: Cuando no hacemos nada, nos aburrimos
JOHNSON:  Eso sucede, señor, porque como los demás están ocupados nos falta compañía; si ninguno hiciera nada, no nos aburriríamos, nos divertiríamos los unos con los otros. Apología del ocio

23 ago 2010

Yo mismo

Alguien dijo un día que esos brazos míos olían mucho a papa y a yuca, recuerdos de días mejores. Entonces, tuve que arrancármelos y esconderlos debajo del colchón, como lo había hecho tiempo atrás con el sombrero, cuando llegué. Después de quitarme la ruana y las sandalias, la camisa y el machete, la bota y el pantalón; el colchón fue llenándose de mis propios retazos. Fragmentos que la gente aborrecía.

La ausencia de las piernas me dolió por semanas y creo que la falta del ojo izquierdo fue la culpable de los fuertes dolores de cabeza. Mi propia ausencia me iba transformando, hasta que al final sólo quedó de mí una oreja. Nadie me reclamaba por su presencia, no le incomodaba a ninguno. Fui feliz, y así pasaron mis días en esta ciudad. A veces, se pone muy ruidosa y tengo que reciclar algún dedo para meterlo en mi oído. Hay noches que son insoportables: debajo del colchón yo mismo me muevo queriendo escapar.